Reduciendo brechas de género en la utilización de vehículos aéreos no tripulados

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Los vehículos aéreos no tripulados ofrecen diversas funciones aplicables a múltiples industrias. Hoy en día, se utilizan para fotografía aérea, cartografía, topografía y vigilancia. Su uso y aplicación han ganado popularidad a nivel global en la industria de la tecnología como herramienta de supervisión de obras de construcción.

En el 2019, se lanzó oficialmente el proyecto “Digitalización y Optimización Tecnológica para PYMES en supervisión de obras”, un proyecto organizado a nivel regional por el BID-Lab, el laboratorio de innovación del Banco Interamericano de Desarrollo; como un proyecto enfocado en profesionales de las áreas de ingeniería, construcción y tecnología.

“Este proyecto nace con la intención de llenar un vacío en el empleo de las tecnologías de aeronaves o vehículos no tripulados conocidos como RPA o drones y está enfocado en profesionalizar a los actores de esta industria en la supervisión de obras y el uso de estas tecnologías aplicadas a la supervisión e inspección de obras”explicó Eysel Chong, Gerente de Gestión del Conocimiento de la Fundación Ciudad del Saber.

Estas herramientas funcionan para examinar, monitorear y explorar una superficie o área, lo cual ofrece múltiples ventajas sobre los métodos tradicionales. Permiten la recopilación de datos geoespaciales de alta resolución, proporcionan informes de salud de alta calidad, realizan controles térmicos y reducen los peligros en los espacios confinados y sitios de construcción.

La implementación de RPA o drones hace posible llegar a las zonas más inaccesibles de un proyecto de infraestructura. A su vez, los tiempos de respuesta son más rápidos para la recopilación y transmisión de datos aéreos.

El proyecto se enfoca en la participación de profesionales en tres países de América Latina de manera simultánea. Donde el país ejecutor es República Dominicana, en alianza con Panamá y Bolivia. El Parque Cibernético de Santo Domingo, en República Dominicana, llevo a cabo una alianza con la Fundación Ciudad del Saber en Panamá y la Fundación Trabajo Empresa en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, como co-ejecutores del proyecto.

Durante la puesta en marcha, se elaboró un análisis a nivel regional donde se identificó una brecha de género presente en estos 3 países. Dentro de los resultados obtenidos, solo había una participación de 7% correspondiente a mujeres.

A raíz de esto, con el fin de promover la integración y participación de mujeres en este tipo de industrias, desde la Fundación Ciudad del Saber, en conjunto con El Instituto Superior de Formación Profesional Aeronáutica (ISFPA), avalado por la Autoridad Aeronáutica Civil, se implementó una iniciativa piloto denominada Curso de Sistemas de Aeronaves Pilotadas a Distancia (RPAS), que se convirtió en la primera capacitación orientada a la formación de mujeres que pertenecen al campo de la construcción relacionado con temas de inspección y supervisión de obras en Panamá.

Esto sentó un precedente para la colaboración e involucramiento de la mujer en la industria de la construcción. Un resultado de iniciativa fue la participación de 23 mujeres especializadas en el campo de la ingeniería enfocadas en la inspección y supervisión de obras de construcción y campos afines como la geodesia, topografía, fotogrametría, entre otros, como parte de la capacitación. Una cifra que se espera que continúe aumentando a lo largo del tiempo.

“Hubo mucha intención de participar en el programa, por parte de mujeres con distintos niveles de conocimiento sobre el empleo de drones y también de mujeres que ya ejercen sus carreras en la industria, para poder aplicar y dar uso a esta herramienta como parte de su campo profesional. Para participar no era necesario tener un nivel de conocimiento, solo era importante que estas mujeres estuviesen vinculadas de alguna manera a actividades relacionadas a obras de supervisión e inspección”, señaló Eysel Chong, Gerente de Gestión del Conocimiento de la Fundación Ciudad del Saber.

Así es el caso de Xochil Romero, Ingeniera Geomática participante del programa “Esta iniciativa de capacitar a mujeres para certificarse como piloto de RPA, en estos tiempos donde la tecnología en el país va avanzando de manera positiva y buscando tener una sociedad que valore las capacidades técnicas femeninas demuestra que, en esta área se pueden hacer grandes cambios y traer innovación a nuestro trabajo aplicando las nuevas capacidades que brinda la licencia oficial de piloto de RPA.”– comentó.

Por otro lado, Marianne Amaya, participante del programa, agregó – “Soy bióloga de profesión y siempre quise poder tener la capacidad de analizar la estructura de bosques y enfermedades a través de imágenes de drones. Este curso me dio las herramientas y confianza para poder hacer dichos análisis y vuelos con un RPA (dron) sobre todo, siguiendo responsablemente las reglamentaciones de uso que desconocía. Fue fascinante entender el espacio aéreo y ver como se mueven todo tipo de aeronaves coordinadas desde los aeropuertos. Además, la metodología fue muy buena para comprender reglamentos de aeronáutica y aplicarlos. Estoy muy agradecida por la oportunidad, espero poder seguir siendo parte de estas iniciativas donde apoyan el crecimiento profesional de las mujeres”.

A lo largo del tiempo, la participación de la mujer en distintas industrias ha ido evolucionando de manera positiva, otorgando nuevas oportunidades a mujeres de todo el mundo. Parte de esta evolución incluye la participación de toda la sociedad para lograr igualdad de oportunidades a niñas, jóvenes y mujeres en todas las áreas.

Existe un largo camino por recorrer en materia de equidad e igualdad para mujeres dentro de esta y muchas industrias. Una referencia importante de este comportamiento ocurre al inicio de la educación de nivel superior, donde carreras catalogadas por décadas como “masculinas”, en este caso edificaciones e infraestructuras, hoy en día son ejercidas por mujeres profesionales en posiciones de liderazgo que destacan dentro de estas industrias.

Para generar mayores sinergias como esta, es necesario la cooperación y la intención de las diferentes partes que componen el tejido social. Es vital la participación articulada del gobierno, el sector privado, organismos internacionales, organizaciones en general, entidades educativas y la sociedad civil para que se impulsen proyectos con el fin de brindar nuevos espacios de intercambio y conocimiento a las mujeres en sectores económicos donde aún no han podido integrarse plenamente.

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