¿Por qué esperar un desastre si podemos salvar vidas desde ahora?

Por: Humberto Jaime.

Buenos Aires 30 de octubre – «Si llevamos la temática del riesgo de desastres al más alto nivel de discusión; tenemos la oportunidad de salvar vidas, contribuir a preservar el patrimonio de las comunidades y avanzar hacia el desarrollo sostenible que deseamos para nuestros pueblos» expresó Ricardo Mena, Jefe de la Oficina Regional para las Américas de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, UNISDR, ante representantes del Parlamento Latinoamericano, PARLATINO, reunidos en Buenos Aires, Argentina.

En el marco de la XVIII reunión de la Comisión de Asuntos Económicos, Deuda Social y Desarrollo Regional del PARLATINO, el Jefe Regional de la UNISDR subrayó la incumbencia de las legislaturas en integrar con carácter prioritario la reducción del riesgo de desastres y construcción de resiliencia, tanto en las leyes como en los presupuestos y planes de desarrollo de los Estados, según lo establecido por el Marco de Acción de Hyogo, MAH, adoptado por la Asamblea General de la ONU en el 2005 y ratificado en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible, Río+20, en junio pasado.

“Como tomadores de decisión pueden disponer y emitir leyes para que este tema sea incluido en el más alto nivel de las prioridades multisectoriales y transnacionales», añadió Mena subrayando: «Si no tomamos medidas para la reducción del riesgo, existe el riesgo de que a medida que la población crece quede más expuesta y vulnerable frente a las amenazas naturales; de ahí la necesidad urgente de abordar estos temas desde la raíz y donde los congresistas juegan un papel crítico».

A la par del encuentro, el huracán Sandy, “uno de los 10 más costosos de la historia” según la firma especializada en gestión de riesgos Eqecat, avanzaba del Caribe a Nueva York tras cobrar -sólo en las Bahamas- más de 80 vidas humanas y habiendo causado daños materiales superiores a los 300 millones de dólares, según informó el Mecanismo de Seguro de Riesgo para Catástrofes en el Caribe, CCRIF por sus siglas en inglés; lo que corrobora la tendencia hacia el aumento en la frecuencia e intensidad de las amenazas naturales, y el consecuente impacto social y económico de los desastres particularmente en las Américas, una de las regiones más afectadas en los últimos años. 

Nelly Gray de Cerdán, ex-Senadora por la provincia argentina de Mendoza, expresó: “En la última década vimos duplicarse las pérdidas económicas por desastres, entre otras cosas porque está cambiando la estructura del riesgo climático; de ahí la importancia de invertir en seguridad y resiliencia, de construir consensos políticos amplios e interpartidarios, asignar fondos y generar y difundir normas para la construcción de resiliencia”.

«Este es el reto que tenemos los parlamentarios, resguardar a la población y evitar el deterioro económico por el impacto a medios de subsistencia en situaciones de desastre», agregó la Senadora en respaldo a la tesis de Ricardo Mena.

«La idea es cambiar la mentalidad de atención por la de prevención para que nuestros asentamientos sean más seguros», concluyó Nelly Gray al presentar como ejemplo el proceso de zonificación y asentamiento humano de los terrenos circundantes al dique de contención de Mendoza (principal fuente de agua de la provincia), que partió de la elaboración de un mapa de riesgo, incluyendo amenazas y vulnerabilidades. 

Tanto Gray como Mena coincidieron en proponer un análisis de la legislación vigente para incluir la reducción del riesgo de desastres entre las principales prioridades para lograr el desarrollo sostenible y la creación de una comisión especial en el PARLATINO para velar por la reducción del riesgo de desastre y la construcción de resiliencia. Tras la retroalimentación e interés mostrados por los parlamentarios, quedó en el ambiente una pregunta clave para la refexión: ¿Por qué esperar un desastre si podemos salvar vidas desde ahora?

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