Panameños y migrantes, más cerca de servicios de salud y de una mejor convivencia

Cooperación y solidaridad

El proyecto se llamó «Fortaleciendo comunidades para la atención primaria en salud «, implementado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en estrecha coordinación con el Ministerio de Salud (MINSA) de Panamá. Terminó hace unas semanas, después de ser financiado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.

Mientras ayudaba a las personas migrantes, el proyecto también ayudó a los locales a conocer a los recién llegados, incluidos muchos venezolanos.

Albis Thorp es panameña. «Aunque mi relación con los migrantes siempre fue buena, nunca les di una mirada más profunda», confesó. Eso cambió cuando se unió al proyecto de la OIM como educadora para la salud.

«Descubrí muchas historias», explicó Albis. «Pero hay uno que me marcó: Fiorella, una mujer venezolana, embarazada, con amenaza de aborto, y con miedo de ir a los centros de salud. Le ayudamos para que fuese atendida primero en un centro de salud y luego en el hospital».

Lamentablemente, Fiorella perdió a su bebé, pero el equipo le salvó la vida a ella, le dio seguimiento y apoyo emocional. Se ha recuperado y ha decidido formar parte de una red comunitaria que orienta a otras personas migrantes sobre las instalaciones de salud a las que pueden acceder.

Más de 7,000 migrantes de diferentes países y panameños vulnerables de los distritos de San Miguelito y La Chorrera, dos de las áreas con la mayor proporción de migrantes en Panamá, se beneficiaron del apoyo de promotores de salud y educadoras como Albis.,. Estos trabajadores comunitarios proporcionaron orientación e información sobre temas de promoción de la salud y prevención de enfermedades, referiendo casos para la atención de salud y brindando acompañamiento y seguimiento.

A través de este proyecto, la OIM fortaleció los esfuerzos del Ministerio de Salud para mejorar el acceso a la atención de salud entre las personas migrantes en situaciones vulnerables y sus comunidades de acogida. La estrategia de intervención comunitaria incluyó a ocho promotores de salud capacitados en diversos programas del MINSA, tales como de salud sexual y reproductiva, de salud mental, de servicios amigables para adolescentes, de infancia, de tuberculosis, ITS y VIH, sobre los esquemas de vacunación, sobre arbovirosis, malaria y COVID-19, y otros temas relacionados con la migración, como derechos humanos en la migración internacional, la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes, la xenofobia, entre otros. Además, 14 líderes comunitarios voluntarios fueron identificados y entrenados para apoyar en la derivación de casos.

Acciones educativas para la promoción de la salud y prevención de enfermedades se desarrollaron conjuntamente con personal del MINSA desde cinco centros de salud, en estaciones del metro y supermercados,  a través de operativos en las comunidades,  y de capacitaciones virtuales. Adicionalmente, se realizaron jornadas de vacunación y se brindó apoyo en la toma de temperaturas en los cercos sanitarios en Panamá Oeste.

Entre las personas alcanzadas por este proyecto, 351 fueron derivadas para vacunación y atención médica, incluidos 15 casos sospechosos de COVID-19, todos los casos que resultaron ser negativos.

“Como Ministerio de Salud tenemos la responsabilidad de brindar atención a todas las personas que conviven con nosotros en el territorio nacional. Es importante este proyecto, ya que los extranjeros que se encuentran en nuestro país muchas veces desconocen del alcance que tiene el Ministerio de Salud y del acceso a estos servicios de los cuales ellos también son parte”, dijo Thays Noriega, Jefe de Asuntos Internacionales y Cooperación Técnica del Ministerio de Salud.

«Uno de los próximos pasos será dar seguimiento a la población alcanzada, en conjunto con las regiones de salud», agregó Gonzalo Medina, Oficial Nacional de Programas de la OIM en Panamá.

Un mejor acceso a los servicios de salud no fue el único impacto de este proyecto. «Ahora veo más que un venezolano. Veo un ser humano que, debido a la situación en su país, fue empujado a dejar atrás a su familia, amigos y costumbres», dice Albis, la educadora para la salud panameña. «Pasaron de ser profesionales calificados con vasta experiencia a ser vendedores ambulantes, reinventarse, convertirse en empresarios y vivir con miedos en un lugar diferente de su tierra».

«Esta es una excelente iniciativa para nosotros. Con este proyecto, he aprendido un poco más sobre los costos en los centros de salud, la atención de algunos especialistas, los medicamentos, las vacunas que ofrece Panamá», dijo Josnelly, una voluntaria venezolana en el proyecto.

Para obtener más información, comuníquese con Mayteé Zachrisson en IOM Panamá, correo electrónico: mzachrisson@iom.int, teléfono: +507 6312 5700.

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