Respuesta de Ciudad del Saber ante la Covid-19

Música y formación, al ritmo de los cambios

Cultura y comunidadFormación

Desde Ciudad del Saber trabajamos en el desarrollo de capacidades humanas para la economía creativa. En 2020 afrontamos el reto de evolucionar nuestra oferta de formación en Music Business hacia un modelo 100% online. Aquí les compartimos algunos de nuestros aprendizajes.

En alianza con la escuela de gerencia IESA, en 2019 pusimos en marcha un diplomado que se llevó a cabo con mucho éxito en las aulas de Ciudad del Saber. El curso acompañó a 30 participantes a conocer más profundamente cómo funciona la industria musical local y globalmente, así como a evolucionar sus carreras profesiones o sus negocios en el sector musical. Un elenco excepcional de profesionales locales y regionales compartió sus conocimientos y experiencias con quienes participaron en el curso, ofreciéndoles una ventana de posibilidades para desarrollarse, emprender e innovar.

Al plantearnos el diseño del curso para 2020, nuestro equipo debió afrontar nuevas e inciertas variables, como todo el sector educativo y de formación profesional en medio de una pandemia tan grave como la que vivimos, y teniendo en cuenta los problemas socio-económicos particulares que afrontan quienes se dedican a las artes escénicas.

En este nuevo diseño, nos tuvimos que plantear muchas cosas: ¿Cómo ajustar los costos conservando la calidad de la experiencia? ¿Cómo hacerlo manteniendo una remuneración justa a quienes comparten sus conocimientos? ¿Cómo transformar la experiencia usando plataformas digitales? ¿Cómo resolver nuestras propias brechas digitales y ayudar a las demás personas a hacerlo? ¿Cómo aceleramos nuestras curvas de aprendizaje en momentos en los que necesitamos responder rápidamente?

En el curso de 2019, quienes participaron desarrollaron conexiones creativas, profesionales de negocios, que encontraron muy valiosas y que todavía hoy se mantienen. Siendo el contacto y la cercanía tan importantes para las conexiones entre las personas, y especialmente para las creativas, tuvimos que plantearnos para la edición 2020 cómo podríamos mantener el valor de la presencia física a pesar del distanciamiento que nos impone la cuarentena sanitaria.

Trabajando con todas esas variables, logramos que la propuesta del Curso de Formación Online en Music Business 2020 resonara con las necesidades de gente que quisiera aprovechar los meses cuarentena sanitaria para tener una experiencia de aprendizaje y crecimiento personal. Así, en el mes de julio arrancamos con 35 participantes, la mayoría con base en la ciudad de Panamá, pero también en otras partes del país, así como en ciudades como Caracas o La Habana. Al igual que ha pasado con tantos otros de nuestros programas, la virtualidad nos ofreció la oportunidad de tener un mayor alcance territorial.

A lo largo de diez semanas, en dos clases semanales, el curso 2020 acompañó a quienes participaron en un viaje que comenzó con estas preguntas: ¿Para qué hacemos lo que hacemos? ¿Para qué estamos en la industria de la música? ¿Qué es lo que queremos lograr? ¿Cuál es nuestro aporte especial? ¿Qué es eso que tenemos para dar?

El recorrido nos llevó después a ver un panorama de 360 grados sobre las maneras en las que la producción musical genera valor y negocio, así como a entender mejor la cadena de valor de la industria. Abordamos, así, la fase de creación y la importancia de la tradición en los procesos de innovación artística. Desde nuestra perspectiva, la música es una fuente y un vehículo de conocimiento, por eso es importante que quienes se encuentran ante un proceso de creación tengan claro qué es lo que quieren decir con su música y cómo lo quieren decir.

El siguiente eslabón de la cadena nos llevó al momento crítico de esta industria, donde ocurren los procesos de producción y postproducción de la música, tanto de grabaciones en estudio como de espectáculos en vivo. Un aspecto crítico para esta industria (como para todo sector creativo) es el de la propiedad intelectual y los derechos de autor. De ahí la importancia que le damos también a que los equipos y proyectos musicales tengan una visión general de los derechos que se derivan de la propiedad intelectual y la autoría, así como de su protección, explotación comercial y gestión colectiva.

Igualmente relevante es que quienes lleven proyectos musicales adelante, tengan clara la importancia de contar en sus equipos con las capacidades para identificar cuál es su mercado o, dicho de otra manera, a quiénes llegan o quieren llegar con su música, a quiénes imaginan recibiendo su mensaje, sus servicios o productos. También abordamos las capacidades y las metodologías que se necesitan para asegurar que conectemos con los públicos a los que queremos llegar. De ahí la importancia que damos a ofrecer una visión actualizada e integral del trabajo de mercadeo y de una presencia inteligente en canales digitales de distribución de música. Así mismo con todo lo relativo a la circulación, el management y la representación de artistas, así como el booking de conciertos, la organización de giras y la participación en mercados internacionales.

En un curso de este tipo nos pareció crucial ofrecer también una perspectiva iberoamericana e internacional sobre el papel de la cultura y de la economía creativa en el desarrollo sostenible, así como su marco conceptual y estratégico. A manera de cierre del programa, y como responsable de la coordinación académica, tuve la oportunidad de organizar una sesión en la que sistematizamos los aprendizajes junto a los y las participantes, analizando también los retos y las oportunidades para el desarrollo de sus carreras profesionales en la industria musical.

Al igual que en la primera edición del curso, contamos en 2020 con un equipo de profesionales entregado y el comprometido con la industria musical. Dos de ellos, Norma Buendía y Billy Herron, nos acompañaron presencialmente en el Ateneo, así como 15 participantes del programa, mientras los demás lo hicieron virtualmente. Aquí les compartimos algunas imágenes de la sesión de cierre y del jamming del que disfrutamos mucho. La música y la presencia tienen ese poder, cuando nos conectamos como si fuéramos una sola cosa.

 “Llegamos a sonar / y sentimos la corriente / y si te erizas / es que todo está bien”.
(Cuando todo está bien, Señor Loop, 2000).

Comparte esto