Entrevista a Carlos Sallé, Director de Políticas Energéticas de IBERDROLA

Carlos Sallé es el Director de Políticas Energéticas de IBERDROLA y el invitado especial para el foro «La energía que queremos y su compromiso», que se llevó a cabo el miércoles 21 de septiembre en el Centro de Convenciones de Ciudad del Saber.

¿Qué se está haciendo en el mundo para combatir el Cambio Climático?

El cambio climático tiene dos componentes, uno es la adaptación y el otro la mitigación. Tenemos que hacer ambas debido a que hay muchas situaciones extremas que proponen una realidad que no se puede negar. Hay muchas cosas que hacer con respecto a la adaptación, pero con respecto a la mitigación los gobiernos deben tomar medidas, las ciudades deben aportar, las ONGs tienen un papel importante también, pero la clave son los ciudadanos que deben cambiar sus modelos de consumo y presionar a los gobiernos para que apoyen en la batalla contra el cambio climático. También se han implicado las religiones y el mercado financiero se ha tomado este tema muy en serio. Esto es un problema muy serio de verdad, hay que cambiar el modelo de producción y de consumo, y esto va desde cambiar la producción con carbón y petróleo, el uso de vehículos y trenes eléctricos, e incluso la alimentación de las personas.

Es interesante que el tema del Cambio Climático cada vez tenga menos detractores ¿esto podría ser un indicativo de que la amenaza es cada vez más real?

Yo creo que efectivamente hay cada vez más estudios y simulaciones, pero desgraciadamente lo peor es que ya está teniendo efecto, lo que ayuda a que la gente se concientice. Hay menos detractores porque cada vez cuesta más aceptar que el cambio climático no es obra del hombre.

¿Nos puede hablar sobre lo que es el Acuerdo de Paris?

El Acuerdo de París es muy importante para la humanidad. Lo importante es que ya casi nadie pone en duda la problemática del cambio climático y se pone un objetivo que es el de no superar los 2 grados de incremento de temperatura. El acuerdo ahora involucra a todos los países en una responsabilidad compartida, porque ya hay países que aunque no hayan emitido en el pasado ahora van a emitir. El acuerdo destina un fondo verde que ayudará a economías en desarrollo para que puedan adoptar un modelo de producción y desarrollo que sea sostenible.

¿Cuántos países se comprometen a seguir este Acuerdo?

Son 195 países de los cuales, el día de la firma, acudieron 175. Ahora lo más relevante es ratificarlo. Deben ratificarlo al menos 55 países.

¿En cuanto tiempo se planea que se logre implementar lo que propone el Acuerdo?

Esto es un tema de largo plazo. La siguiente Cumbre es en Marruecos en noviembre y ahí va a haber muchos elementos de implementación. Lo importante es que está en marcha, estamos a punto de superar los 1.5 grados de incremento de temperatura, entonces la ambición y la urgencia son las claves.

¿Qué está haciendo el sector público y privado para asegurarse de que el Acuerdo se cumpla?

Hay muchas iniciativas y plataformas para divulgar el mensaje. Otro tema es que las empresas, los gobiernos y los ciudadanos se deben poner objetivos ambiciosos a corto plazo para tratar este tema. La medida mas importante está en el ahorro de la eficiencia energética.

¿Qué está aportando IBERDROLA a esta iniciativa?

Nosotros somos una empresa que siempre ha sido bastante limpia, pero lo que hemos hecho ha sido apostar por energías renovables. Ayudamos a innovar y ahora somos el principal productor del mundo en energía eólica. Hemos demostrado que apostar por lo verde es una oportunidad que ayuda a ser rentable en un mundo cambiante. Ahora mismo nosotros tenemos tecnologías limpias, apoyamos a los gobiernos a que defiendan a los que no emiten y nos hemos puesto objetivos al 2020, como el de reducir las emisiones a la mitad -que ya hemos cumplido-, al 2030 y 2050.

¿Algunas de las iniciativas ya aplicadas por IBERDROLA en otros sitios pudiesen ser aplicadas en nuestro país? 

Sin duda alguna, es más ya se están aplicando algunas. Sobretodo la apuesta por el tema de la reforestación. Lo que se puede hacer es apostar más fuerte por energías renovables, el bombeo por ejemplo se podría explorar también y luego poner precio al que contamina para que pague más.

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