El poder de la Música como Terapia por Kathleen Howland

Como parte del II Simposio Latinoamericano de Musicoterapia del Panama Jazz Festival se llevó a cabo la charla “El poder de la Música como Terapia” por parte de Kathleen Howland, en el Centro de Convenciones de Ciudad del Saber.

Kathleen Howland, que estudia la música a través de la perspectiva de la neurociencia, afirmó que la ciencia suele apoyar lo que sabemos y habló sobre cómo la música tiene el poder para tratar a personas con todo tipo de enfermedades, para que estas puedan aprender a vivir una vida normal.

Durante su conferencia ofreció ejemplos sobre cómo los niños pequeños que todavía no pueden caminar se pueden mover al ritmo de la música, ya que está en sus cerebros. También habló sobre el poder del ritmo en los trastornos del movimiento y enseñó un ejemplo de cómo una persona con la enfermedad de Parkinson ha mejorado su movimiento con la ayuda de la música.

En cuanto a la melodía dio un ejemplo de una persona que recibió un disparo en la cabeza y por lo tanto perdió la capacidad de hablar, sin embargo ella aún podía cantar y esto resultó fundamental para su increíble recuperación. Esto se debe a que la melodía existe en el hemisferio derecho del cerebro y el habla sólo en la izquierda, y como recibió un disparo en el lado izquierdo ella fue capaz de cantar sus pensamientos y por lo tanto hablar de nuevo.

Kathleen habló de la respuesta a las preferencias musicales que todos experimentamos, por ejemplo, los niños con discapacidades severas y profundas poseen preferencias musicales que les permiten recibir tratamiento para su condición. A veces, las preferencias musicales se relacionan con el estilo, tempo, artistas y canciones, y en la musicoterapia se trabaja con todos estos factores con el fin de ayudar a las personas.

Para la Sra. Howland existen muchas ventajas para el cerebro gracias a la educación musical: mejora la atención, mejora la comunicación entre los dos hemisferios del cerebro y mejora la asistencia de los niños a la escuela. Existe, por ejemplo, un gran beneficio para los niños que empiezan a tocar un instrumento antes de la edad de siete años.

Para concluir mencionó que la música tiene el poder en los cerebros de las personas con un daño significativo y que la educación musical es un regalo para toda la vida. También declaró que «la música es una actividad compleja para el cerebro pero al cerebro le encanta, muchas habilidades musicales son innatas, sin embargo se requiere de una buena educación musical que hacer algo con ese don. La música importa y la ciencia está iluminando este hecho con mucha investigación que tendrá un impacto positivo para la musicoterapia y la educación musical en el futuro cercano.»

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