Ciudad del Saber: Un día de rock y medio ambiente

La tercera edición del Festival Verde de Cultura Musical (FVCM) fue seguramente, para los amantes del rock, el evento musical del año. Celebrado en el Cuadrángulo Central de Ciudad del Saber, el festival se posicionó como un evento musical, cultural y educativo de un nivel que tiene muy pocos precedentes en Panamá, y que unió a unas dos mil personas por la música y el respeto al medio ambiente.

Varios stands didácticos donde diversas organizaciones promovieron una cultura de sostenibilidad ambiental, se unieron a los de comida, bebida, ventas de ropa, artesanías, espacios de juegos e increíbles esculturas de Matildo’s Art hechas con materiales descartados.

Las bandas de rock demostraron una vez más que en Panamá hay talento de sobra para llevar a cabo festivales de este calibre. El turno de empezar la tarde fue para Son Azul, agrupación que con su pop rock armonioso y hasta juguetón brindó una refrescante bocanada de aire para contrarrestar el calor veraniego.  Alfonso Espriella, músico invitado de Colombia, se encargó él solo de subir los decibeles del festival con el poder de su guitarra y su voz, mientras que Radicales Libres agitó el escenario con su dosis de punk rock. La agrupación de rock heavy Grannada aumentó la intensidad gracias a su intenso despliegue musical.

A lo largo del festival destacó la buena organización en el cumplimiento de los horarios de salida de los artistas, así como el nivel y magnitud del montaje de luces y sonido.  Avanzada la tarde, apareció La Tribu en escena y deslumbró a los espectadores con su mezcla de rock y sonidos tradicionales de Gunayala. Llevarte a Marte hizo alarde de un rock fusionado con elementos de reggae y ska que llevaron el festival hacia otro nivel. Y fue justo después cuando Polyphase realizó una presentación digna de virtuosos y educados del rock que no dejó a nadie indiferente.

Con cientos de personas ya animadas y listas para continuar disfrutando, Señor Loop fue el imán perfecto para atraer a todos aquellos fans que aprecian la buena música y la intachable trayectoria de esta mítica banda panameña. Javier Medina, uno de los artistas revelación de este año, con su rock melancólico – poético, puso el tono perfecto para el atardecer. Y si aún faltaba más emoción, el carismático Carlos Méndez y su banda condujeron hacia la noche a una audiencia que crecía en cantidad e intensidad.

Con Hello Seahorse! apareció en escena la melodiosa voz angelical de Denise, su cantante, muy bien acompañada por el rock experimental de su banda, que brindó a la audiencia auténticos momentos de éxtasis. Pero Panamá no había dicho su última palabra y Los Yegüeros fueron los seleccionados para levantar a la gente con su energía pura de rock directo, agresivo pero aún así melódico.

Buenas sensaciones se respiraban en el ambiente esperando a los Babasónicos que una vez más se encargaron de hacer que la gente empezara a saltar y corear sus grandes éxitos, que cayeron como una gran vitamina de energía reflejada en el espectáculo extraordinario que siempre ofrecen.

El punto álgido de la noche lo puso el rock progresivo y psicodélico de Omar Rodríguez López Group, que finalizó de manera excepcional el FVCM con un derroche de virtuosismo, energía y sincronización, ganándose la atención de un público boquiabierto y completamente complacido.

La edición 2012 del FVCM cumplió con creces sus objetivos de fomentar la sostenibilidad y la cultura musical, haciendo de Ciudad del Saber por unas horas el epicentro de la movida artística y de la conciencia ambiental de nuestro país.

 

 

 

 

 

 

 

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