The Lobster Place es uno de los mercados de pescado más grandes de Nueva York: está ubicado en el famoso Chelsea Market y vende miles de libras de marisco y pescado al por mayor y al por menor, todos los días.

En 2016, en ese mismo lugar, se presentaba al mercado neoyorquino la cobia (Rachycentron canadum): un pescado suave, firme, de carne blanca y rico en Omega 3 –una porción de 4 onzas proporciona 2500mg de este ácido graso. Para muchos, la cobia es un “superpescado” y la nueva promesa de la maricultura.

Lo que tal vez no se sepa es que, muy probablemente, esa cobia proviene de Panamá.  “Si usted visita actualmente un restaurante en Estados Unidos y encuentra en el menú cobia cultivada en granja, existe un 80% de posibilidades de que ese pescado provenga de las aguas caribeñas frente a Costa Arriba de Colón”, explica Javier Visuetti, Gerente de Relaciones Gubernamentales y Comunitarias de Open Blue.  Dicha empresa se dedica a la maricultura sostenible, específicamente al cultivo de cobia a ocho millas de distancia de la costa de Panamá, lejos de ecosistemas sensitivos, en lo que es, hoy por hoy, la finca submarina más grande del mundo, con tecnología única y de vanguardia.

Visuetti es microbiólogo de formación y comenzó su carrera hace veinte años en la industria camaronera; desde 2009 forma parte del equipo de Open Blue. Para Visuetti, la acuicultura está llamada a llenar una brecha importante en la provisión de la proteína requerida por la creciente población del planeta y, más aún, a hacerlo de una manera innovadora y sostenible: la maricultura.

Granjeros del mar

Nuestro planeta es 70% agua. Los océanos proporcionan más de la mitad del oxígeno que respiramos y regulan el clima terrestre y la acuicultura y la pesca suministran sustento a cerca de 820 millones de personas en el mundo, sin embargo, existe una diferencia importante entre ambas.

La pesca suele ser una actividad extractiva, mientras que la acuicultura es productiva.  La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), define la acuicultura como el cultivo de organismos acuáticos en áreas continentales o costeras que implica, por un lado, la intervención humana en el proceso de crianza con el fin de mejorar la producción y, por el otro, la propiedad individual o empresarial del stock (agrupación de especies con características ecológicas similares) cultivado. 

La maricultura es una rama especializada de la acuicultura que aplica conocimientos adquiridos en exhaustivas investigaciones para cultivar peces en alta mar, con una sección cerrada en el océano, en tanques, estanques o canales que se llenan con agua de mar.

Mientras que la acuicultura tradicional se lleva a cabo en estanques terrestres, la maricultura implica cultivar peces en mar abierto, es decir, en su entorno natural. Es “poner las cosas en su lugar” para cultivar peces sanos, mediante una actividad que respeta los océanos y beneficia la salud humana, afirma Visuetti.

La maricultura está adquiriendo un rol cada vez más importante como una de las principales fuentes de alimento de origen animal y de alta calidad. Según The Economist, muchas pesqueras del mundo están alcanzando o han sobrepasado su capacidad sostenible, por lo que es muy importante hacer esfuerzos para que las granjas pesqueras sean cada vez más productivas.

Según cifras de la FAO, a nivel global las personas comemos más pescado que carne y los peces de granja representan casi la mitad de dicha cantidad.

Los recursos marinos se agotan y el cambio climático afecta a la industria pesquera. En este contexto y visto el incremento de la demanda y el encarecimiento progresivo de la materia prima salvaje, es clave producir peces saludables que puedan nutrir a las generaciones actuales y futuras.

Open Blue: sostenibilidad con sello “Panamá Exporta”

Open Blue inició operaciones en Panamá en 2009 y cuenta con una inversión de más de 100 millones, 240 colaboradores en todo país y mano de obra panameña. Hoy en día es un referente en materia de crianza sostenible de peces en mar abierto en el mundo. Sus instalaciones submarinas frente a las costas colonenses, están lejos de contaminantes terrestres.

Cuentan con instalaciones de apoyo en diferentes comunidades; sus oficinas administrativas están en Albrook y están construyendo en Ciudad del Saber, un Centro de Investigación y Educación sobre maricultura sostenible y sus operaciones en el país. El mismo servirá para intercambio de experiencias con entidades académicas y científicas locales y extra-fronteras, impulsando el desarrollo y la investigación, herramientas clave en la búsqueda de la mejora continua y la excelencia.

La empresa opera veintidós “sea stations” (estaciones o jaulas marinas de amplio espacio) totalmente sumergibles, situadas a 12 kilómetros de la costa y en aguas profundas, diseñadas para resistir las condiciones adversas del océano: corrientes fuertes, altas velocidades del viento y olas altas.  Este método realza el entorno circundante, reduce el riesgo de enfermedades y proporciona un ámbito humanitario y natural para que crezcan los peces.

Este año, la compañía fue galardonada por SeaWeb como Campeón de Productos Marinos 2018 en la categoría Visión, que reconoce a individuos u organizaciones que establezcan una visión clara y convincente del futuro y que inspire a un cambio positivo para productos del mar sostenibles. 

La elección de Panamá para establecer la compañía no fue casual: el país no solo tiene la ubicación geográfica ideal fuera de la autopista de huracanes, sino que brinda estabilidad macroeconómica para la exportación y una excelente conectividad. A nivel geográfico, el suelo marino del área donde opera la compañía está libre de corales, lo que permite anclar las estaciones marinas fácilmente y con mínima huella ambiental.  Aún más, la cobia sale del país bajo la marca país “Panamá Exporta” llevando en alto el nombre de Panamá.

De igual forma, Open Blue invierte en la economía local creando puestos de trabajo e implementando programas de desarrollo comunitario enfocados en educación, salud y cuidado del ambiente que impacten positivamente a los habitantes de la comunidad de Costa Arriba de Colón.

Los negocios con un enfoque claro en la sostenibilidad no son una tendencia ni una moda, sino una responsabilidad.

9 mil millones de personas habitarán el planeta en 2050, según la FAO. La acuicultura, al ser uno de los sectores con mayor crecimiento, será clave para la seguridad alimentaria global. Una empresa en Panamá está marcando la pauta; tenemos todo el interés en hacerlo bien ahora, para no comprometer a las generaciones futuras.

Compartir