Las teorías sobre la relación prehistórica entre hombres y animales tienen que ver con el mutuo beneficio de trabajar juntos. Hasta la fecha esa alianza continúa, sin embargo, las sociedades modernas han dado un nuevo giro a dicha relación: los dueños de mascotas tratan cada vez más a sus animales como familiares, mutando con esto las estructuras culturales de la humanidad y su estilo de vida

En ese sentido surgió, en la segunda década del siglo XXI, el concepto pet friendly: una nueva tendencia que permite el ingreso y permanencia de los perros en lugares públicos que comúnmente solo solían ser habitados por humanos: cafés, gimnasios, hoteles, centros comerciales e incluso oficinas. Hoy, encontrar un perro o un gato rondando un escritorio de trabajo es más común de lo que parece. Estados Unidos es uno de los países con mayor número de oficinas pet friendly. Según encuestas de la American Pet Product, el 11% de los dueños de perros en este país indican que sus mascotas son permitidas en su lugar de trabajo. En los últimos 4 años este porcentaje ha aumentado un 3%, lo que demuestra que es una tendencia que crece especialmente en países desarrollados. Esta realidad aun es ajena para los panameños a pesar de que se estima que el 57,8% de la población tiene mascota.  La Fundación Ciudad del Saber (FCdS) es uno de los pocos espacios laborales abiertos a esta tendencia. Leonel es Diseñador Gráfico de la Fundación Ciudad del Saber y, desde hace meses, tiene un particular “vecino” de escritorio: Paquito. Paquito es el perro de Aitor y les acompaña todos los días durante la jornada laboral. Paquito no es el único “colaborador-mascota”  de FCdS: también lo son Canela y Chubi, entre otros. Leonel asegura que convivir durante todo el día con un perro que no es suyo es una gran iniciativa, pues aporta un elemento positivo al ambiente de trabajo: “me gustan mucho los animales, en especial los perros, son muy cariñosos y alivian la jornada de trabajo. Tener a Paquito cerca ha sido muy bueno, es un buen perrito y, al igual que los otros que nos visitan, muy cariñoso”. Esto es un alivio para Aitor: “me siento mas tranquilo porque no tengo que dejarlo solo en la casa todo el día. Además a Paquito está muy contento porque puede socializar con más personas y otros perros y eso se nota en su vitalidad”.

Las políticas de oficinas amigables con las mascotas comienzan a tener un impacto también a la hora de atraer o retener talento, especialmente para los millennials, un aspecto que tuvieron muy claro las empresas pioneras de esta idea: Amazon y Google. La Fundación Ciudad del Saber se ha unido a esta tendencia buscando generar un valor agregado: “definitivamente lo es. Ya que si tienes un perro, no hay mejor noticia que trabajar en una empresa que te permita estar con él todos los días”, confiesa Aitor. Un estudio de la Universidad de Virginia Commonwealth, publicado en la revista International Journal of Workplace Health Management, asegura que los perros domésticos en el lugar de trabajo pueden amortiguar el impacto del estrés durante la jornada para sus dueños, además de contribuir a una mayor satisfacción laboral para todos los empleados de la organización. La investigación se realizó con 550 colaboradores entre los que se identificó una diferencia significativa en los patrones de estrés relacionados a la presencia o ausencia de sus perros: en los días sin sus mascotas el estrés de los propietarios aumentaba con el paso de las horas.

Otros estudios demuestran que las mascotas en el lugar de trabajo tienen, además, un efecto positivo en las interacciones entre los empleados: los animales mejoran la vida social en el trabajo, pues aumentan la frecuencia de las conversaciones entre las personas. Si bien estos nuevos compañeros de oficina parecen traer muchos beneficios, su presencia también puede plantear diversos riesgos que deben ser gestionados por las empresas. Es el caso de enfermedades transmitidas de animales, alergias o mordeduras, situaciones que pueden mantenerse bajo control si se toman las medidas necesarias para ello.

Aitor reconoce la responsabilidad que trae consigo el disfrutar de este beneficio y asegura que, con sentido común, es posible evitar que la presencia de su perro afecte la convivencia con sus compañeros: “procuro tenerlo en una camita a mi lado donde duerme gran parte del día y es donde otros colaboradores pueden visitarlo”. La clave del éxito de unas oficinas pet friendly es lograr la armonía entre la cultura organizacional y la responsabilidad de los dueños de las mascotas, garantizando con esto un beneficio para todos: perros felices con sus amos, amos felices con sus trabajos y empresas con colaboradores más productivos, eficientes y con sentido de pertenencia.

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