El saber de la Ciudad: La Ciudad en espiral

Fundación

Un proceso de transición como el que vive la Ciudad incluye siempre tres momentos distintos. Uno consiste en ordenar y depurar las experiencias del pasado; otro, en convertir las experienciasrealmente valiosas en conocimiento; y el tercero, en utilizar ese conocimiento para generar y evaluar experiencias nuevas, correspondientes a los objetivos de la transición.

No se debe pensar, sin embargo, que estos momentos son sucesivos. Tampoco se debe pensar que son transitorios y superables. La experiencia demuestra todo lo contrario: son simultáneos y permanentes.

En realidad, estos tres momentos se renuevan constantemente y expresan la vitalidad del proceso del que hacen parte imprescindible. Esa vitalidad tiene una explicación sencilla: en la transición, la solución de todo problema de verdadera importancia estratégica genera siempre problemas nuevos y más complejos, cuya atención requiere de ordenamiento, de producción de conocimiento nuevo, y de generación de experiencias novedosas.

Esto ayuda a entender por qué el desarrollo de la Ciudad no puede ser visto de manera lineal. Lo correcto es verlo en la perspectiva de una espiral que avanza regresando sobre si misma a un nivel superior y más complejo, y que es capaz de expandirse y contraerse al interactuar con su entorno, sin dejar de progresar.Esto puede ser apreciado en lo grande y lo pequeño de nuestros veinte años de experiencia. Podemos verlo en tres ejemplos. Uno fue el de distinguir en la práctica a la Ciudad del Saber como proyecto de la Fundación Ciudad del Saber como ente rector de ese proyecto. Otro fue adoptar el enfoque de redes -interna, local y externa – para optimizar la interacción entre el proyecto y su entorno. Y otro – aun en desarrollo – fue el de abordar de manera innovadora los problemas asociados al mercado del proyecto.Esto último planteó un problema de especial complejidad, debido entre otras cosas a que en el entorno no había existido hasta entonces la noción de un mercado de servicios de gestión del conocimiento. Los problemas de gestión de los terrenos e instalaciones de la Ciudad remitían el proyecto al mercado inmobiliario, como los modelos externos entonces exitosos lo remitían a la administración de un Tecnoparque Internacional.La experiencia de la Ciudad la llevó a trascender esos modelos, e iniciar la construcción de uno propio. Esa construcción incorporó las transformaciones en curso en Panamá tras la incorporación del Canal a su economía y el desarrollo de su Plataforma de Servicios Globales.Esas transformaciones, en efecto, pusieron en evidencia la necesidad de dotar al país de un sistema integrado de producción, difusión y aplicación del conocimiento a la innovación, vinculándolo al desarrollo del mercado de esos servicios en la economía global. A partir de allí, resultó evidente que:

1. la Ciudad participaba de hecho en el mercado global de servicios de gestión del conocimiento;

2. su nicho en ese mercado era el de servicios de apoyo a la gestión del conocimiento, y

3. su producto más importante dentro de ese nicho era el de proveer acceso a las redes interna, local y externa creadas por la Ciudad, que dan soporte al ecosistema de un sistema glocal de gestión del conocimiento para el fomento de la comunidad innovadora que describe nuestra misión.

La incorporación de innovaciones como estas a su propia actividad vino a ser, así, un factor de primer orden para comprender la necesidad de transitar desde un modelo de gestión basado en la agregación de funciones – aún dominante en la cultura del país – hacia otro sustentado en la integración de procesos. Esa transición aún está curso. Su desarrollo es por necesidad desigual, en la medida en que algunos de sus componentes avanzan a mayor velocidad que otros, y se generan a veces motivos de contradicción entre los hábitos de anteayer y las aspiraciones de pasado mañana.

Aquí, lo importante es que avanzamos en nuestros propósitos como en nuestro conocimiento de nosotros mismos y de nuestro potencial. Se dice que lo perfecto es enemigo de lo bueno. En eso hay de cierto que la perfección es un horizonte que nos indica hacia dónde avanzar, y para qué hacerlo, aunque no logremos nunca alcanzarlo. A veinte años de haber puesto en marcha su proyecto de servicio al país, el horizonte de la Ciudad es más claro y luminoso que nunca. Tal es quizás nuestro logro principal.

Ciudad del Saber, Panamá, 6 de diciembre de 2019

Dr. Guillermo Castro, Asesor Ejecutivo de la Fundación Ciudad del Saber

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