El saber de la Ciudad, 20-8: Del hacer la Ciudad

Fundación

La Ciudad aprende porque hace, y hace además lo necesario para aprender. Comprometida desde sus primeros días con los problemas de la sostenibilidad del desarrollo, supo crear en 2002 un Centro Internacional de Desarrollo Sostenible. Ese CIDES desempeña hoy un papel de creciente importancia en el planteamiento de los problemas que van dando forma a este campo del saber; en la promoción de las formas del hacer necesarias para encarar esos problemas, y en el fortalecimiento de las relaciones de la Ciudad con una gama cada vez más amplia de entidades vinculadas a este tema en todo el planeta.

Un caso más reciente es el del Centro Internacional de Investigaciones y Estudios Sociales (CIESP) de la Ciudad del Saber. Creado en 2018 con apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación como una Asociación de Interés Público, tiene la misión de producir conocimiento para la formulación de políticas y la toma de decisiones en los sectores público y privado, y se propone convertirse en un centro de excelencia “que sirva como punto de referencia y transferencia de conocimiento a otros países, en especial a los de América Latina.”[1]

Para la Ciudad, que se propone constituirse en una comunidad innovadora que impulse el cambio social, para resolver problemas locales de relevancia global, y contribuir a la producción de un futuro próspero, equitativo, democrático y sostenible, la creación del CIEPS tiene una importancia singular. El CIEPS, en efecto, es una entidad innovadora en sí mismo, creado desde su objeto de estudio y organizado para el estudio de ese objeto. Al dedicarse a los estudios sociales y políticos desde una perspectiva claramente glocal, inaugura una etapa nueva en el hacer de la Ciudad, y en la de la construcción de la República plena que ha de llegar a ser Panamá en el siglo XXI.

La Ciudad y el país esperan del CIEPS, en este sentido, algo tan sencillo como complejo: ayuda para conocernos en lo que hemos llegado a ser, como en lo que podemos aspirar a ser. Porque, en efecto, el progreso y la utilidad de la ciencia – de todas ellas – se miden por su capacidad para formular preguntas innovadorasante los problemas nuevos y más complejos que surgen hoy de la solución que fuimos capaces de darle a los problemas de ayer. Y esto es tanto más importante en un mundo que transita, a menudo a tientas, hacia formas nuevas de relación de los seres humanos y sus sociedades entre si y con su entorno natural, en un proceso cuyos riesgos mayores son los que surgen de la ignorancia y el miedo.

No es tarea del CIEPS, ciertamente, resolver por sí mismo los enormes desafíos que esta transición le plantea a lo social como objeto de conocimiento. Si lo es, en cambio, abrir caminos para encararlos a través del impulso a las formas nuevas de acción social correspondientes al conocimiento del conflicto entre lo viejo y lo nuevo, entre el miedo y la esperanza, que caracteriza a los tiempos que vivimos.

Al cumplir esta tarea, el CIEPS no está solo, ni en el espacio ni en el tiempo. A lo largo y ancho de nuestra América, en efecto, tiene lugar una extraordinaria renovación por el conocimiento de lo social como problema. Y esa renovación, a su vez, se enlaza – en sus propósitos como en sus métodos -, con una tradición que se remonta a fines del siglo XIX donde, por ejemplo, la necesidad de vincular la política a la evidencia científica tuvo una clara expresión en el más radical de nuestros demócratas republicanos:

Estudien, los que pretenden opinar. No se opina con la fantasía, ni con el deseo, sino con la realidad conocida, con la realidad hirviente en las manos enérgicas y sinceras que se entran a buscarla por lo difícil y oscuro del mundo. Evitar lo pasado y componernos en lo presente, para un porvenir confuso al principio, y seguro luego por la administración justiciera y total de la libertad culta y trabajadora: ésa es la obligación, y la cumplimos. Ésa es la obligación de la conciencia, y el dictado científico.[2]

Ciudad del Saber, Panamá, 21de febrero de 2020
Dr. Guillermo Castro, Asesor Ejecutivo de la Fundación Ciudad del Saber

[1] https://cieps.org.pa/el-centro/
[2] Martí, José: “Crece”. Patria, 5 de abril de 1894. Obras Completas. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1975. III: 121.

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