Tanto si vive en Panamá como en casi cualquier otra parte del mundo, cada año tiene más posibilidades de trabajar en una oficina ubicada en un edificio “verde”. Según el informe Tendencias Globales de Construcción Sostenible[1], en los próximos 3 años se duplicará la construcción de este tipo de edificaciones pasando del 18% al 37%. Panamá no es una excepción pues cuenta ya con 42  edificios con sello LEED (Leadership in Energy & Environmental Design), una de las certificaciones más extendidas  del mercado. La certificación LEED evalúa que en el proyecto estén incorporados aspectos relacionados con la eficiencia energética, el uso de energías alternativas, la mejora de la calidad ambiental interior, la eficiencia del consumo de agua, el desarrollo sostenible de los espacios libres de la parcela y la selección de materiales, según la Directora Ejecutiva del Green Building Council (GBC) en Panamá, Marta Valderrama. El GBC es la organización responsable de otorgar los sellos LEED. A nivel mundial existen diferentes certificaciones que miden la sostenibilidad de todo tipo de inmuebles como la BREEAM del Reino Unido, la HQE de Francia o las EDGE y LEED de Estados Unidos. Estas establecen los requerimientos mínimos que debe considerar una edificación en su diseño, construcción y operación para considerarse de alto rendimiento. Actualmente todas estas certificaciones tienen carácter voluntario,  si bien en algunos países como Estados Unidos, las edificaciones de sus instituciones públicas deben estar certificadas LEED. En Panamá se están implementando normativas y guías que regulan la construcción de nuevas edificaciones y la adaptación de edificios existentes como La Guía de Construcción Sostenible, desarrollada por la Secretaría Nacional de Energía y el Ecoprotocolo, desarrollado por el Panama Green Building Council (GBC) y el Municipio de Panamá. Con un total de seis edificaciones y dos oficinas, actualmente la Ciudad del Saber cuenta con la mayor concentración de certificaciones LEED del país. Entre ellos, los edificios de la Fundación Ciudad del Saber, La Plaza de comidas y el Complejo de Hospedaje. Para Alessa Stabile, responsable sostenibilidad de la Fundación, el mayor reto es “integrar a todos los involucrados en el equipo para cumplir los estándares. LEED obliga a que todos trabajen juntos:

los dueños, los arquitectos, los responsables de electromecánica y los contratistas”. Sin embargo, una vez el proyecto está terminado es una gran satisfacción para todas la partes, concluye. En el campus de Ciudad del Saber todos los edificios que se construyan a partir de ahora deberán pasar por el proceso de certificación, al mismo tiempo que todos los proyectos de reformas tienen que implementar las buenas prácticas ambientales. “Hemos visto los beneficios de las construcciones sostenibles en muchos aspectos: en las facturas de los servicios públicos, en la cantidad de residuos que generamos y sobre todo en la felicidad del equipo de  colaboradores por lo que a partir de ahora trabajaremos en esta dirección”, apuntó Stabile. La construcción sostenible promete ser protagonista en la arquitectura del futuro. Si aun no se ha familiarizado con el tema, le invitamos a visitar los edificios sostenibles de Ciudad del Saber y a seguir de cerca los proyectos que se ejecutan bajo esta línea de acción.

“Actualmente la Ciudad del Saber cuenta con la mayor concentración de certificaciones LEED del país con un total de seis edificaciones y dos oficinas”

 

Compartir