El saber de la Ciudad: La Ciudad se cuenta

Fundación

Hace dieciocho años, la Ciudad era un desierto poblado de edificios y espacios verdes vacíos. Hoy acoge cerca de 200 entidades, y recibe cada día a entre cinco y siete mil personas que trabajan, investigan y trabajan en ellas.

La manera imprecisa en que presentamos esos datos nos dice que la Ciudad necesita dar respuesta a una serie de preguntas si desea conocerse a sí misma con la debida cabalidad. ¿Cuántos somos? ¿Dónde estamos? ¿Qué hacemos? ¿Qué hay de común y de diferente entre nosotros? ¿Cómo nos relacionamos unos con otros? Y sobre todo, ¿hacia dónde vamos?

Estas son preguntas naturales en toda colectividad humana, sobre todo cuando comparten un propósito común. En la Ciudad, ese propósito consiste en construir una comunidad innovadora, que vincule la ciencia, la cultura y los negocios en una misma visión humanista, para contribuir al desarrollo de una sociedad próspera, equitativa, sostenible y democrática.

Conocer con tanta precisión como sea posible cuántos somos y quiénes somos es imprescindible para entender cómo podemos plantearnos nuestro propósito común desde lo que hemos llegado a ser, en la perspectiva del interés, las necesidades y la capacidad de aporte de cada cual a la tarea de todos. Para atender a esa necesidad, la Ciudad se contará a sí misma en un Censo que llevará cabo a mediados de mayo próximo.Esta es una tarea compleja. Pensemos tan sólo en lo diversa que es la comunidad Ciudad del Saber. Algunos de sus integrantes se dedican a la investigación científica; otros, a negocios innovadores de complejidad poco usual; otros a la formación de capacidades, y otros más a la gestión de programas y servicios para el desarrollo humano. Es amplio el abanico que va desde el Centro de Capacitación de COPA hasta el Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas, pasando por la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Universidad del Estado de La Florida, por mencionar algunos ejemplos muy visibles. Y a eso hay que agregar a quienes residen en la Ciudad, y a los que ofrecen servicios de abastecimiento; lavado, planchado y costura; salud; alimentación; veterinaria y librería, y seguramente se queda alguno en el tintero.Atendiendo a esa complejidad, el Censo tiene una doble dimensión, cuantitativa y cualitativa. En lo cuantitativo, debe decirnos cuántos son los integrantes de la Ciudad, a qué se dedican, y dónde se ubican.

En lo cualitativo, debe ofrecernos esa información de una manera que permita a la Ciudad mejorar la calidad de los servicios que ofrece a la colectividad de sus usuarios, y que facilite la tarea de trabajar con ellos en la transformación de esa colectividad en una verdadera comunidad.

La Ciudad, por su parte, ha venido trabajando desde hace meses en la definición de los objetivos del Censo; en la elaboración de sus contenidos; en la organización de su aplicación y del procesamiento de sus resultados, y en el diseño de las actividades de divulgación que hagan de ésta una actividad de la comunidad misma, antes que un mero ejercicio de recolección de datos. Esto último es especialmente importante. Lo que ocurrirá a mediados de mayo, en efecto, no será la mera aplicación de una encuesta más, sino un primer paso en un ejercicio de aprendizaje en común.

Antonio Machado, en sus Proverbios y Cantares, nos dijo alguna vez: “Caminante, no hay camino / se hace camino al andar.” La Ciudad hace suyo el espíritu del poema, y tan solo agrega que, si bien no hay un camino ya establecido, existe en cambio un destino que deseamos, y que nos dice por dónde andar, y cómo hacerlo. La Ciudad se cuenta en su Censo desde el destino al que desea encaminarse, para avanzar en la forja de la comunidad que sea capaz de construirlo al recorrerlo.

Ciudad del Saber, Panamá, 26 de abril de 2019

Dr. Guillermo Castro, Asesor Ejecutivo de la Fundación Ciudad del Saber

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