Tecnología e innovación: claves para el desarrollo y competitividad de las ciudades del conocimiento

entrevista

Expertos gestores de ciudades del conocimiento en diferentes países de Latinoamérica argumentan que la sostenibilidad y competitividad de las ciudades está asociada a ecosistemas de innovación que resulten de la adecuada colaboración empresarial, académica, científica y humanística.

¿Cómo transformar 120 hectáreas de base militar en un espacio de conocimiento e innovación? Este fue el reto que asumió la Fundación Ciudad del Saber (FCdS), hace 20 años: administrar, desarrollar y transformar el campus de la antigua base militar de Clayton.  Hoy por hoy, el campus de Ciudad de Saber es una comunidad conformada por 8 mil personas que se ha convertido en un modelo de desarrollo sostenible único en Panamá. Sin embargo, existen otros espacios y ciudades de conocimiento e innovación en el mundo: comunidades innovadoras que impulsan el cambio social a través del humanismo, la ciencia y los negocios.

Y es que pesar de las diferentes realidades y contextos cambiantes de cada país, existe una transversalidad importante entre estos espacios, por ejemplo: sobre cuáles han sido las claves para su desarrollo, qué retos enfrentan, cuáles metas se plantean y qué oportunidades se vislumbran para el futuro.

En el marco del Foro Abierto de las Ciencias para Latinoamérica y Caribe 2018 (CILAC), celebrado este año en Panamá, la Fundación Ciudad del Saber organizó un conversatorio de alto nivel en el que participaron gestores de este tipo de espacios de diferentes puntos de América Latina para generar sinergias, pero sobre todo, intercambiar experiencias, retos, oportunidades y buenas prácticas, a partir de los diferentes modelos de colaboración con que se gestionan estas comunidades.

En Medellín, la Corporación Ruta N es un actor clave en Colombia, que trata de acelerar los procesos de innovación. De acuerdo con su Jefe de Proyectos, Carlos Andrés Franco Pachón, Medellín pasó de ser una ciudad industrial, con mucha presión social, a una ciudad resiliente.  Para lograr este proceso de transición, Franco Pachón explica que diferentes actores de la sociedad realizaron una mesa de trabajo para conversar sobre ciencia, innovación y tecnología y principalmente, empezar a focalizar los esfuerzos hacia una visión a futuro que prioriza en tres mercados: el mercado eléctrico, el sector salud y el sector TIC. Según Franco Pachón, Ruta N tiene dos elementos importantes para el desarrollo de su ecosistema: “desarrollar talento y el financiamiento de las actividades; es decir, atraer inversión”.

El fin último es algo que Ruta N tiene en común con ciudades del conocimiento homólogas en Panamá y Brasil: un futuro próspero, inclusivo, democrático y sostenible para sus países y el mundo. “Hoy en día, a pesar de que nos queda camino por recorrer, Medellín es una ciudad innovadora y tenemos una alta capacidad de entender nuestra problemática y, sobre todo, desarrollar soluciones,” puntualiza Franco Pachón.Otro factor clave para las ciudades del conocimiento es desarrollar la competitividad. “En el momento actual, algunas ciudades no se están preocupando por hacerse más competitivas, razón por la cual declinan,” dijo el Presidente de Porto Digital, Francisco Saboya Albuquerque Neto.  “Vivimos en un mundo digital, conectado y en red, ” ya no se trata solo de construir grandes complejos inmobiliarios, sino que hay que “liberar todo el potencial creativo,” añade.

Porto Digital es un parque urbano en Recife, al norte de Brasil, cuyo propósito fue crear un clúster global de desarrollo de software y servicios basados en las TIC y regenerar el tejido urbano vacío y degradado. Albuquerque Neto explica que aunque al inicio solo lo conformaban dos empresas de hardware, Porto Digital reúne hoy en día 315 empresas, cerca de 9 mil colaboradores y 600 millones de dólares en ingresos.

De acuerdo con Albuquerque Neto, “las ciudades serán más competitivas mientras desarrollen más tecnologías, pero principalmente en la generación de empleo, para el desarrollo económico y social,” puntualiza.

El mayor reto en términos generales en el caso de Brasil fue desarrollar un proyecto global de innovación empresarial en un país periférico, con lo cual se pueden trazar puntos en común con la experiencia en Panamá.  La gobernanza independiente es otro punto de convergencia con nuestro país: un componente de suma importancia para la permanencia de parque tecnológico.

Según Guillermo Castro, Asesor Ejecutivo de la Fundación Ciudad del Saber y moderador de la sesión, el modelo de Panamá es “un ecosistema de cuatro hélices: el estado, la academia, la empresa y la sociedad panameña.” Paralelamente, se trabaja para desarrollar competencias en FCdS a nivel de recursos humanos, relaciones con aliados, clientes y vecinos, sinergias y gobernanza sistemática, a la vez que se fortalecen los cinco pilares estratégicos para la sostenibilidad de la Fundación: gobernanza, impacto ambiental, gestión del conocimiento, colaboradores y comunidad.

En resumen, la tecnología y la innovación son factores claves: el desarrollo y competitividad para estos espacios de conocimiento, no se dará en la ausencia de estos elementos. La planificación estratégica también es vital: trazarse un plan estratégico a mediano y largo plazo, tras lo cual es imperativo revisar periódicamente planes operativos y estrategia.